22 Febrero, 2008
Querido Jordi : Acabo de leer tu comentario a mi crítica de tu crítica y, ante todo, te doy la razón por la forma en que he hablado de tí, sobre todo porquen yo también conozco tu trayectoria, respeto tu trabajo y coincido muchas veces con tus críticas. Lo siento y me excuso.Creo que ha sido un “rampell”, como decimos en Catalunya, una reacción un tanto epidérmica e inmediata ante lo que he considerado en el momento de la lectura como una toma de posición “ideológica” contra el cine de Loach. Pero ello no justifica mi tono hacia ti. Lo admito y lo corrijo.
Volviendo a tu crítica creo que si hay un cierto desprecio en tus palabras, porque hablando de la película te deslizas a una generalización acerca del cine de Loach, y por eso dices “tío Loach”, o hablas de “envasador de sermones”. Puede ser que esta película sea una película fallida, no lo sé, lo comentaré cuando la vea, pero la forma en que has construído el artículo tiene una carga irónica despreciativa. Por eso dices :”(…) …quien lleva años ejerciendo de señor Roper de la conciencia progre europea”. ¿Cuántos años? ¿Desde qué película? uede perfectamente no interesqarte el cine de Loach, o ya no interesarte, pero creo que hay que argumentar o no substituir dicha argumentación por una fácil ironía apoyada en el poder de la letra impresa. Comprende, Jordi, que en tu artículo no hay sólo “opinión”, también hay carga “ideológica”. Otra.
En todo caso este asunto de la ideología ma ha estimulado y creo que voy a volver sobre el tema en otra ocasión. Creo que es estimulante hablar sobre arte, cultura, sociedad, aparatos del Estado e ideologías. Sobre todo cuando la banalidad de los discursos se cierne - y nos rodea ya - como una peligrosa nube tóxica.(Intoxicación de la información).
En cuanto a lo otro, lo dicho : lo lamento y un fuerte abrazo.

Acabo de leer una crítica cinematográfica en El País, a cargo de un tal Jordi Costa, acerca de la última película de Ken Loach, “En un mundo libre”, que todavía no he visto. Así pues no hablaré de la película sino sólo del tono y de los juicios ideológicos que expresa el tal crítico. Es posible que tampoco yo sea objetivo (creo que el crítico no lo es), puesto que he trabajado con Ken Loach en “Tierra y Libertad”, y admiro tanto al creador, al artista, como al hombre comprometido con su época para denunciar con las armas de su cámara todo tipo de injusticias, sean éstas actuales o históricas. La cámara de Ken Loach es un bisturí que disecciona la sociedad capitalista, muestra sus lacras, sus profundas injusticias y su progresica degradación y deshumanización. En una época en la que lo que predomina es el “cine-espectáculo” - al servicio de la “sociedad del espectáculo”, en palabras de Guy Debord -, y las cámaras edulcoradas, es de agradecer que alguien diga todavía en voz alta :”J´accuse!”. Esta no es más que mi opinión personal, claro está. Pero prefiero exponerla a fin de clarificar posiciones. Pero, volvamos al crítico.
El título de la crítica ya tiene miga :”Las filípicas del tío Loach”. Carga de desprecio antes de empezar para condicionar así ya la opinión del lector. Puesto que no he visto la película, no voy a opinar sobre la misma ni sobre la bondad o maldad de la crítica. Citaré sólo un párrafo de la misma, y entraré al trapo. Dice así el crítico :”Debería (Ken Loach) formular narrativamente su propia culpa : la del envasador de sermones para espectadores previamente ganados para la causa de la ideología como espectáculo o como franja de ocio”. Aquí hay dos temas : 1) La carga ideológica de las películas de Ken Loach; 2) “La ideología como espectáculo o franja de ocio”, en tanto que crítica a Ken Loach. Ante el primer tema a nadie se le escapa que el cine de Ken Loach es el de un cineasta de izquierdas que desde su nítida opción ataca al sistema, y consigue incluso, como sucedió en Inglaterra, llevar a los tribunales leyes injustas - valga la terrible paradoja -. Y cuando Loach se mete directamente en política (”Agenda oculta”, “Tierra y Libertad”), denuncia, por un lado el terrorismo de Estado, en el caso de Irlanda, y trae a la luz, por otro lado, los dramáticos acontecimientos de los llamados “hechos de mayo” (”els fets de maig”), que tuvieron lugar en Barcelona durante la guerra civil y que nadie en nuestro país, ningún cineasta queremos decir, había tenido el coraje de plasmar en imágenes. Ken Loach también nos ayuda así a recuperar “memoria histórica”.
Pero vayamos al sengundo tema : ¿Acaso cree el crítico que el cine- espectáculo o el cine-ocio está desprovisto de ideología? Demos simplemente una mirada a la cartelera actual :”John Rambo”, “American Gangster”, “La guerra de Charlie Wilson”, “Soy Leyenda”…y otras muchas : ¿cree realmente el crítico que tales películas no contienen ideología?. ¿O acaso resulta que la ideología de estas películas - nortemaricanas todas ellas - está tan incrustada en la “cultura” del sistema que el crítico no la nota? Pero sigammos con la cartelera : “En el valle de Elah”, “Las trece rosas”, “Micharl Clayton”, “4 meses, 3 semanas y dos días” - en cotejo “ideológico” con “Juno” - : ¿tienen o no tienen ideología dichas películas? Y es que, para decirlo ya de forma rotunda : en nuestra sociedad todo lo espectacular - y no sólo - está cargado de ideología. Hasta las películas de Walt Disney. Y hay libros muy interesantes que analizan el fenómeno. ¿Porqué, pues, acusar sólo a Ken Loach de hacer cine ideológico cuando lo que nos rodea, cinematográficamente hablando, es pura ideología francamente reaccionaria. ¿O acaso lo que le molesta al crítico es que Ken Loach sea un hombre de izquierdas?
En este mundo hay que tomar partido y comprometerse. Y ésto es también una opinión personal. Porque, no lo olvidemos, vivimos en la sociedad que vivimos, frente a las injusticias que conocemos, ante las guerras y los genocidios a los que asistimos, y en un contexto de brutal explotación del ser humano que exigen, como mínimo, el compromiso de denunciarlo. Como decía Bertold Brecht (cito de memoria) : “Qué época ésta en la que hablar de los árboles o de los pájaros significa significa no hablar de las injusticias”. Y también Bertold Brecht y su teatro tenían una fuerte carga ideológica.
14 Febrero, 2008

Llevo años participando en esta Mostra y colaborando en todo lo que puedo. Rompo una lanza por ella y recomiendo a los que no lo conocéis, que os acerquéis. Este año del 11 al 18 de abril. No hay alfombras rojas,y el “glamour” se halla en la íntima relación fraternal. Es una Mostra familiar, comprometida, militante y con una gran calidad del material seleccionado. Pero quiero sobre todo hablaros de dicho material, pero no tanto de los largometrajes como del material documental. Argentina, Uruguay, Chile…países que han sufrido hace muy poco brutales dictaduras con la secuela de asesinatos, de torturas, de desapariciones, enfrentan esos terribles años con una extraordinaria lucidez y una firme voluntad de recuperar la memoria histórica. Ninguna actitud vengativa circula por esos documentales, pero sí están animados por el profundo deseo de justicia, frente a las víctimas y frente a los asesinos. La historia oficial sólo la escriben los poderosos. La historia real es sin embargo la historia de los oprimidos. Y, en este caso, la historia la están escribiendo los que hacen estos documentales. Es al mismo tiempo una vergüenza que en nuestro país esta tarea de recuperación de memoria histórica sea todavía un tema de litigio y de polémica y sobre el que hay que legislar, como si la justicia que merecen las víctimas del golpe de Estado fascista del 36, y de la consecuente guerra civil, así como de los 40 años de dictadura, torturas, asesinatos, fusilamientos y represión contra la población, fuese considerada como una incordiante reclamación fuera deel tiempo. Y realmente, nuestra país no alcanzará jamás un equilibrio democrático hasta que no se haga verdaderamente justicia con las personas y con lasd instituciones. Me refiero, claro está, a los republicanos y republicanas y a la prtopia República.
Os invito a acercaros a Lleida y a ver esos documentales. Además, como la Mostra es del 11 al 18 de abril, enmedio está el 14…el 14 de abril de 1931.
Salud!
1 Febrero, 2008
Se acerca el mes de mayo, que no es el de María, sino el del 40 aniversario del “mayo francés” de las barricadas en el que tuve la oportunidad y el gustazo de participar. Y son tantas las versiones “lights” que circulan sobre lo que fue un movimiento revolucionario, que me apetece iniciar un debate sobre aquella “derrota pírrica”, como la calificó el escritor mexicano Carlos Fuentes, que transformó tantas y tantas cosas, y que fue algo más que un movimiento estudiantil. Pero ahora sólo quiero comunicar algunos de los “graffitis” de los internacional-situacionistas y de los miles y miles de creadores anónimos que devolvieron a los muros la dignidad de ser papiros :- El objetivo no es tomar el poder sino cambiar la vida.
- No hay diferencia cualitativa entre la búsqueda de la amistad y el amor y el deseo de revolución.
- La acción no debe ser una reacción sino una creación.
- Cuando la asamblea nacional se convierte en un teatro burgués, todos los teatros burgueses deben convertirse en asambleas nacionales.
- “No es una revolución, majestad, es una mutación”.
- Cambiar la vida. Transformar la sociedad.
- Proletario es aquél que no tiene ningún poder sobre el empleo de su vida y que lo sabe.
- Un pensamiento que se estanca es un pensamiento que se pudre.
- Sed realistas : pedid lo imposble!
(Seguirá).
La botella del náufrago ya navega…
Pues yo también espero ver a Lamela en el banquillo, tal como ha declarado el Doctor Luis Montes, ex jefe de Urgencias del Hospital Severo Ochoa, de Leganés. ¡Qué vergüenza lo sucedido! ¡Qué cinismo! Pero nadie dimite ni piensa dimitir, porque no se trata de un hecho aislado. Estamos ante una campaña “moral” de la derecha nacional-católica : sedaciones, aborto, matrimonios homosexuales, recurso contra la ley de igualdad, contra el Estatut…Es algo más que una campaña : es guerra-civilismo dialéctico. Tal vez habrá pues que desenterrar las armas…de la política y salir de nuevo a la calle a luchar por la laicidad, por la anulación del Concordato y de todos los privilegios de la Iglesia Católica, por el derecho a morir dignamente, por la despenalización del aborto, es decir, por todo lo ya conquistado y por lo que aun hay que conquistar. Por todo ello hay que salir de nuevo a la calle.Y por la República, claro está!
31 Enero, 2008
No es fácil iniciar un blog. Es entrar en comunicación con lo desconocido. Y eso tiene algo de aventura apasionante, porque toda escritura busca comunicar.Y el blog no deja de ser una escritura lanzada, no a un receptor concreto, sino al más anónimo de los receptores y también al más multitudinario. Expectativa, pues, y una doble inquietud : la de las respuestas y/o la del silencio. Las respuestas - cualquiera sea el caracter de estas -, abren un universo de posibilidades : acuerdos, desacuerdos, polémicas, afinidadews, conocimientos,encuentros,amistades…: en todo caso, un fértil territorio de comunicación. Los silencios pueden sumirlo a uno en el precario estado del náufrago en esa islita del dibujo, con ese mensaje introducido en la botella…pero con una cuerdecita que va de la mano del náufrago a la propia botella, pues nuestro amigo teme que nunca nadie reciba la botella.
Pero como ésta no es una historia de náufragos sino de navegantes, vamos a empezar a navegar por los hechos, comentándolos el lo que puede ser :