No es fácil iniciar un blog. Es entrar en comunicación con lo desconocido. Y eso tiene algo de aventura apasionante, porque toda escritura busca comunicar.Y el blog no deja de ser una escritura lanzada, no a un receptor concreto, sino al más anónimo de los receptores y también al más multitudinario. Expectativa, pues, y una doble inquietud : la de las respuestas y/o la del silencio. Las respuestas - cualquiera sea el caracter de estas -, abren un universo de posibilidades : acuerdos, desacuerdos, polémicas, afinidadews, conocimientos,encuentros,amistades…: en todo caso, un fértil territorio de comunicación. Los silencios pueden sumirlo a uno en el precario estado del náufrago en esa islita del dibujo, con ese mensaje introducido en la botella…pero con una cuerdecita que va de la mano del náufrago a la propia botella, pues nuestro amigo teme que nunca nadie reciba la botella.
Pero como ésta no es una historia de náufragos sino de navegantes, vamos a empezar a navegar por los hechos, comentándolos el lo que puede ser :